Un taller basado en la OBSERVACIÓN, la EXPERIMENTACIÓN y el DIÁLOGO
¿Qué cosas me puede enseñar la jardinería orgánica?
Aprendo a ser responsable regando mis plantas todos los días. Aprendo que para obtener algo tengo que poner mi voluntad y un poco de esfuerzo trabajando la tierra y esperando que dé frutos. Aprendo a juntarme con otros y aprendo a respetar el trabajo de mis compañeros porque no lastimo las plantas o las macetas que otros hicieron. Observo que las plantas y los bichos de un ecosistema coexisten, que en realidad no hay competencia, sino armonía. Observo que hasta el bicho más chiquito es importante y trato de respetar todas las formas de vida. Me conecto con el ritmo natural que veo en las plantas y así descubro mi propio ritmo interno: yo también respiro, yo también crezco.
Una huerta es mucho más que un rincón de recreación y tranquilidad, es además un espacio para aprender al aire libre, una propuesta para usar nuestros conocimientos de forma práctica, una invitación a la observación atenta de la diversidad natural y una forma de despertar conciencia ecológica en los hoy chicos y chicas, mañana ciudadanos y ciudadanas.
Algunos temas a vuelo de pájaro: semillas y siembra, reciclado y compost, vida en el suelo y bichos, qué necesitan las plantas para vivir, qué necesitamos nosotros para vivir, cocina y alimentación, plantas aromáticas, plantas nativas de la región, diversidad natural, cooperación y respeto.